Natsu Nakajima ha sido una figura fundamental del Butoh desde 1960. Estudió directamente con Kazuo Ohno y Tatsumi Hijikata, progenitores de esta danza expresionista y ritual. Su trabajo ha sido muy valorado por la crítica especializada por su aproximación a lo femenino/feminista y lo espiritual/chamánico. En 1969 fundó la compañía Muteki-Sha que ha bailado y ha sido muy apreciada por todo el mundo. Simultáneamente, Nakajima contribuyó a llevar el Butoh más allá del escenario acercándolo a ancianos, niños o personas con discapacidades. Su enfoque de la danza hacia la comunidad trata de estimular el disfrute del juego expresivo y los beneficios físicos, mentales y espirituales de trabajar con el cuerpo junto con la imaginación. Nakajima ha dicho, "no es arte a lo que aspiro sino amor".